Cártel-On. Enseñanza y transmisión [1]

El cártel, la enseñanza y la transmisión del psicoanálisis es el tema de este artículo.                                                                             

Enseñanza y transmisión

Que sepan que se trata de atraer las lejanías

 Vicente Huidobro [2] 

En 1918, Freud[3] plantea la enseñanza del psicoanálisis como la articulación indisoluble de la teoría y de la práctica. En la orientación teórica incluye el estudio, la relación con los maestros y la participación en las asociaciones psicoanalíticas.

Lacan propone el cartel como otra forma de estudiar la teoría, donde cuatro o cinco personas acuerdan trabajar un tema de interés común durante un tiempo limitado (uno o dos años, para mitigar los efectos imaginarios del grupo y fijar el momento de concluir), durante el que se elaborará una producción personal.

Juntos eligen a otro, un más-uno, cuya función “a su cargo es velar por los efectos internos de la empresa y provocar su elaboración”. El progreso consistirá en “poner a cielo abierto periódicamente tanto los resultados como las crisis de trabajo”.

En cuanto a la experiencia práctica del psicoanálisis, Freud destaca la actividad clínica, la supervisión y el propio análisis.

Lacan propone el concepto y el procedimiento del pase (pasaje de la posición de analizante a la de analista) también como testimonio y transmisión de una experiencia a otros, anudando la práctica analítica con “algunos otros” en las asociaciones.

TEORÍA                 PRÁCTICA

  1. Cartel                            1. Clínica
  2. Estudio                 2. Supervisión
  3. Maestros              3. Análisis
  4. Asociaciones        4. Pase

Trabajo de la transferencia y transferencia de trabajo   

Las distintas experiencias prácticas, como son la actividad clínica, la supervisión, el análisis y el pase, tienen en común, y como patrimonio, la vivencia de la transferencia —como puesta en acto del inconsciente— y su imprescindible trabajo, así como la experimentación de la castración simbólica y la falta, que es la  matriz de la transmisión.

Esta experiencia también se hace  presente en el cartel por la ex-sistencia del más-uno, permitiendo enlazar la formación teórica con la práctica de dicha castración.

Estudiar en un grupo con un más-uno ausente configura una falta de ser del grupo, hecho que atenta gravemente contra la aspiración imaginaria de todos los grupos, que es la de ser, ni más ni menos, una unidad sin disidencias.

En realidad la transferencia abarca todos los aspectos de la enseñanza del psicoanálisis, tanto de su práctica como de su teoría, incluyendo también a los maestros y a los textos.

Me refiero a la transferencia de trabajo, donde alguien que trabaja con su inconsciente causa a su vez, en otros, el deseo de saber y trabajar con lo inconsciente. Hacer pasar un saber inconsciente a otros es lo que entiendo por transmisión.

En cuanto a la política también está sujeta, como todas las actividades psicoanalíticas, a la ética del psicoanálisis.

Definición de cártel

El 21 de junio de 1964, en Tribuna I, Lacan define el cartel como un pequeño módulo de estudio y trabajo entre analistas. Como el discurso analítico no puede hacer lazo social, el cartel impide al analista quedarse solo y permite hacer un trabajo que tenga consecuencias.

En el Seminario del 11 de mayo de 1980, titulado D’écolage, atribuido a Lacan, se afina en cinco puntos la formalización del cartel como el órgano de base del trabajo asociativo de los psicoanalistas.

La palabra écolage alude, en francés, a instrucción, de escuela; también refiere a gastos de escolaridad en una escuela privada. Mientras que la palabra decolage habla tanto de despegue —por ejemplo el de un avión—,  como de despegar piezas pegadas.

Lacan creyó necesario desensamblar el alto coste de goce que la instrucción en su escuela producía, con la disolución de la misma, para provocar un desasimiento imaginario y un despegue simbólico.

La función del Más uno

En el segundo punto del citado seminario se sostiene: “La conjunción de los cuatro se hace en torno a un más-uno”.

Conjunción o producto lógico de proposiciones que se obtiene al unir una proposición con otra, a uno con otro por la letra y: uno y uno y uno y uno, para los cuatro del cartel. Se representa por el signo ^.

Conjunción de cuatro, disyunción del más-uno. Disyunción que se obtiene de unir dos proposiciones simples mediante la letra o: los cuatro unos y/o el más-uno. Se representa por el signo v.

Tenemos así la losange que Lacan utiliza para unir y separar los dos términos del fantasma, el sujeto y el objeto: $ a

La función del más-uno, presencia y ausencia, semblante de objeto que causa el deseo “vela por los efectos internos de la empresa y provoca su elaboración”. Lo acierta el poeta: 

“Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia 
Hay la espera de mí mismo
y esta espera es otro modo de presencia”

De este otro modo de presencia se trata en el cartel.

La presencia del amo es puesta en cuestión, la sedes sapientiae o trono de la sabiduría queda en suffrance, en espera; y la mitra y el báculo, como atributos de poder, experiencia y autoridad, caducos.

El cártel en Apertura

El programa de Apertura, Institución de la que soy miembro, invita a participar en el trabajo institucional como miembros de un cártel, también a las personas no asociadas, abriendo así la apuesta del cártel a todos.

Entre on y off, elegimos cartel onOn significa en inglés:

  1. como preposición: en, encima de, sobre (concerniente), acerca de; 
  2. como adjetivo significa: abierto, encendido, conectado, en marcha;
  3. como adverbio: adelante, seguir, sin cesar  (como el síntoma);
  4. como sustantivo: en marcha

On, como raíz del latín: cosa difícil, penosa; como raíz del griego “onós”: asno, burro, lo que soporta carga; en francés: pronombre personal indefinido de la 3ª persona, invariable, haciendo siempre función de sujeto: se, como en el tiempo del fantasma: se pega a un niño; en castellano, como sufijo aumentativo: cartelón, para intensificar su acepción.

“No hay que esperar ningún progreso a no ser el de poner a cielo abierto, periódicamente, tanto los resultados como las crisis del trabajo.”

Tres ejemplos (de Apertura)

  1. En un cartel se presentaron al más-uno dos trabajos personales y otras dos imposibilidades de concluir.
  2. En otro cartel el más-uno escribe una producción y los cuatro desean consolidar un grupo de estudio.
  3. Otro cartel, creado para el trabajo de un pase realizado en la Institución, no se reúne, no nombra al más-uno, y no cita ni recibe la elaboración de los pasantes, presuntamente a causa del cambio en la estructura de funcionamiento de la Institución.

Para concluir, quién si no el poeta Huidobro: “y pasan los fantasmas atados por la sombra”. 

En Apertura hoy se abre un cielo cerrado: es la primera jornada de carteles en la que comenzamos a presentar los resultados y elaborar las crisis originadas en nuestro trabajo de carteles.

Gracias, cielos,  y hasta las próximas jornadas de carteles.

Artículo de Norberto Ferrer


[1]  Trabajo presentado en Apertura, en las Jornadas de carteles realizadas el día 14 de marzo de 1998, y publicado en el libro La formación del psicoanalista y el valor de las instituciones, Barcelona, 2006.

[2]  Vicente Huidobro: Poesía y poética 1911-1948. Alianza editorial, Madrid, 1996.

[3]  Sigmund Freud: “¿Debe enseñarse el psicoanálisis en la universidad?”, Obras Completas, vol. XVII, Amorrortu Ed., Buenos Aires, 1979. 

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