La clínica del acto de violencia

Aunque tu mujer haya cometido cien
 faltas no la golpees ni con una flor.

Proverbio chino

La clínica del acto de violencia revela la gran confusión que transforma el valor femenino del acogimiento en sufrimiento, el valor femenino de la escucha en servilismo, el valor femenino de la tolerancia en debilidad y sumisión.

Y esa confusión —de la cual son responsables los hombres, las mujeres, o ambos— también convierte a las mujeres en objetos de propiedad y abuso, y en el mal llamado sexo débil.

Las características de la estructuración psíquica de las mujeres, sumadas a la confusión citada y a todos los factores culturales, sociales, económicos, etc. contribuyen a que las mujeres maltratadas tarden una media de diez años en abandonar a su agresor, y eso si es que lo hacen, como señalaron dos federaciones: Mujeres en igualdadMujeres Progresistas (según publicó el diario El País).

Algunos ejemplos

La clínica psicoanalítica nos proporciona múltiples ejemplos dramáticos, que a continuación exponemos brevemente:

  • a) Una mujer consulta a un Servicio Social por el maltrato físico infligido por su compañero alcohólico, a quien denuncia. Interviene un juez, que dicta un alejamiento. La paciente, engañando a la Asistente Social y al Juez, visita al ex compañero todos los días, va a cuidar de él, le lleva comida, dinero y afecto, porque: “él está enfermo, él me necesita, y yo tengo más posibilidades económicas que él.” 
  • b) Otra mujer, profesional liberal, que también gana más dinero que su pareja, se queja repetidamente del maltrato psicológico que recibe: “Él me manda y yo obedezco, o no, la orden. En el hecho de dar una orden hay una locura, y en el de obedecerla, también. Yo me dejo dar órdenes y me pongo neurótica si no las cumplo”. Ella se angustia cuando le falla a su marido porque teme que supuestamente por esa causa él puede abandonarla.  
  • c) Otras mujeres, frente al maltrato, se preguntan: “qué habré hecho yo para que él se enfade”, dando así por sentado que la limitación y la culpa está sólo en ellas.
  • d) Otra mujer tolera y consiente una mutilación genital como prueba de amor a su amante.        
  • e) Otra mujer es cómplice de un pacto de silencio con su marido: un maltratador físico y psíquico y autor de abusos sexuales a sus hijas.
  • f) Una mujer adolescente, de familia acomodada, se aficiona a las drogas y se prostituye por el hombre drogadicto a quien quiere y del que no puede separarse.
  • g) Otra mujer tolera y consiente los malos tratos psíquicos y físicos (le pega) de su compañera sentimental. 
  • h) Una mujer llama para pedir una entrevista, a la que concurre con su marido. Relatan que se han separado, ella se ha ido a una casa de acogida con sus hijos, luego de una grave amenaza del esposo. Él  dice que es el culpable de todo y que en los últimos quince días se ha dado cuenta de que no puede vivir solo. Llora, está triste y no puede vivir sin ella y los hijos. En 20 años de matrimonio no la cuidó adecuadamente, como tampoco a los hijos, saliendo reiteradamente por las noches, siéndole infiel y teniendo los últimos tres años una amante oficial a quien le presta para vivir un piso de su propiedad. La esposa sufre en silencio, refugiándose todos estos años en su familia (padres y hermanos). El marido relata sorprendido que cuando él echa de su piso a la otra mujer, su esposa decide dejarlo. Él argumenta, como supuesta prueba de amor a su esposa que, si bien estaba con la otra, muchas veces no tenía relaciones sexuales con ella, a la espera de llegar a casa y tenerlas con la esposa, quien reconoce que eran satisfactorias. Él no entiende cómo este hecho, en lugar de halagar a su mujer, la ofende. Ella argumenta desolada que no se ha sentido amada y que es esa falta de amor la que no puede perdonar en él y no la infidelidad sexual. También reconoce su curiosidad por la otra mujer: “qué tiene ella que no tengo yo”.

Estos son solo algunos ejemplos. Muchos casos similares a estos nos llegan a la consulta. Los psicoanalistas los abordamos y tratamos en su peculiaridad con la finalidad de que las y los afectados puedan desligarse de la confusión en la que se encuentran y pongan fin al sufrimiento que les produce.

Artículo de Norberto Ferrer


El tema de este artículo se encuentra ampliado en uno de los capítulos del libro Psicoanálisis con niños y adolescentes, de Norberto Ferrer.

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